Nuestros adioses realmente
significaban nada en absoluto, porque si él no está allí, vendrá cuando llamo.
Han sido 10 meses y no puede resistirse a recordar lo que me sostiene cuando tuvimos nuestro primer beso.
Desde ese día yo lo amaba porque tenía mi corazón.
Nuestra relación fue así que nadie atrapado podría separarnos,
me perdería lo que está justo a mi lado para siempre, besar, tocar, y me sostiene
siempre estoy a su si pudiera tener un último beso

0 comentarios:
Publicar un comentario